Ya nadie habla del Puerto de la Música. El gobierno provincial convocará a un concurso nacional de ideas para realizar el diseño del espacio cultural y de eventos que se construirá en la cabecera del puente Rosario-Victoria, en el marco del plan de urbanización que impulsa para toda esa zona. Luego de las elecciones de convencionales constituyentes del 13 de abril, se firmará el convenio con el Colegio de Arquitectos, que elaborará las bases, y lanzará el llamado a profesionales de todo el país. El premio para el ganador, revelaron fuentes de la gestión de Maximiliano Pullaro, será de 47 millones de pesos.

La directora provincial de la Unidad de Gestión de Espacios Estratégicos, Jorgelina Paniagua, confirmó que se llamará al concurso de ideas, algo que Rosario3 adelantó en enero. Fue al presentar el masterplan del proyecto de urbanización del parque de la Cabecera, en el marco de un conversatorio sobre “la construcción como dinamizadora del desarrollo”, en el auditorio de la Expocon 2025 que se realiza en Funes.

El proyecto es parte de un plan de la provincia para construir cerca de un millón de metros cuadrados en Rosario. La intención es apostar a una agenda de crecimiento y desarrollo a mediano y largo plazo, que reposicione la ciudad a nivel nacional e internacional, después del daño que le produjo en ese sentido la crisis de violencia e inseguridad.

En el auditorio que escuchó a Paniagua había funcionarios, importantes empresarios de la construcción, arquitectos y estaban también los intendentes de Funes, Roly Santacroce, y de Granadero Baigorria, Adrián Maglia, a cuya jurisdicción corresponde la mayor parte del desarrollo.

Será como una ciudad entre dos ciudades. Los números de la presentación lo dicen con claridad. La urbanización abarcará 35 hectáreas y en las zonas definidas como residenciales se construirán 250 mil metros cuadrados. Unas 2.500 viviendas para unas 15 mil personas.

Habrá además áreas de parque junto al río, se levantará el espacio cultural y de eventos que la Provincia imagina como un edificio emblemático, un hotel de categoría, edificios de oficinas y se reserva también un área para instituciones educativas. Allí, el gobierno construirá una escuela pública primaria y secundaria y aspira a que se instalen también escuelas y universidades privadas. Se contempla también la apertura de avenidas y calles, una pasarela costera que continuará el Paseo del Caminante de Rosario y, un punto fundamental, la reconversión del Remanso Valerio. 

El financiamiento será con el modelo del ex Batallón 121. Se realizará una licitación mediante la cual se cederá a desarrolladores privados las tierras para la construcción de viviendas y áreas comerciales. El pago será con las obras en los espacios públicos, planificadas sobre tres ejes: la ejecución de los parques e infraestructuras, la mejora del hábitat en el histórico barrio Remanso Valerio y la construcción del centro cultural y su entorno.

El concurso de ideas se estructurará sobre este último eje y, como es común en estos casos, será no vinculante. Es decir que el desarrollador que gane la licitación no tendrá que seguir lo que surja de allí al pie de la letra. Incluso, puede elegir partes de distintos proyectos e incorporar trazos propios. Los participantes deberán tomar como base el masterplan ya elaborado y lo que el convocante, en este caso la Unidad de Gestión, plantee en términos presupuestarios y de uso.

Lo que el masterplan contempla, según la presentación de Paniagua, es la “creación de un centro cultural de gran escala, flexible y multifuncional”. La pretensión es que se use durante los días de semana como espacio de eventos y sede de escuelas de arte, mientras que para las noches y los fines de semana se reserve para espectáculos. 

La capacidad en el interior sería de 5 mil personas. Mientras que también se propone el desarrollo de un “parque anfiteatro/mirador sobre la barranca, donde se espera desarrollar un escenario al aire libre para espectáculos de gran convocatoria”: 20 mil personas.

El hotel pensado para una cadena internacional y el sector de oficinas se ubicaría enfrente del espacio cultural, con la idea de completar “un sistema de edificios icónicos y modernos interconectados con espacios públicos”. 

El año pasado, la Provincia inició estudios y conversaciones para que el centro cultural a construir allí fuera el Puerto de la Música de Oscar Niemeyer. La relocalización de ese diseño, originalmente pensado para la zona de Pellegrini y el río, se descartó luego de estudios y gestiones con el estudio del arquitecto brasileño fallecido en 2012.  

Pero la apuesta a que sea una gran obra arquitectónica, que marque un antes y un después para la región y se convierta en una atracción por sí misma, continúa. 

En enero pasado funcionarios provinciales mencionaban como modelo, salvando las diferencia de escala y de posibilidades tecnológicas, la Esfera de Las Vegas. Un espacio que se proyecte hacia afuera, que dialogue con la ciudad y su entorno geográfico –en este caso el río– de manera permanente, más allá de la actividad que se desarrolle adentro.

En la maqueta que acompañó la disertación de Paniagua en la Expocon 2025, había miniaturas de dos opciones: una de un edificio con forma de mantarraya –tomado del Centro Nacional de Artes de Kaohsiung del estudio Macanoo– y otra de la Casa de la Música de Oporto, en Portugal, una obra del arquitecto holandés Rem Koolhaas. “Salvando las distancias y los metros a construir, la idea de modernidad está presente en ambos proyectos”, explicó luego la arquitecta a Rosario3.

La casa de la Música de Oporto.

Parque de la Biodiversidad

Otra novedad de la presentación fue, dentro del sistema de espacios verdes, el proyecto de parque de la Biodiversidad, un espacio verde dedicado a la conservación natural de la flora y fauna autóctona de 50 mil metros cuadrados. La idea, dijo Paniagua, es que ofrezca “áreas de encuentro tanto para la comunidad como para cuidado y conservación de la biodiversidad. Su diseño, orientado a enfoques más sostenibles, propone la incorporación de lagunas naturales de retención de agua de lluvia, drenajes urbanos sostenibles, áreas entre otras estrategias de diseño sustentables, para la preservación y el desarrollo de especies nativas”.

Así se vería el parque de la Biodiversidad.

Dentro de ese sistema de espacios verdes figura también la plaza Cristo de las Redes, un paseo en torno al ícono del Remanso Valerio al que le cantó Jorge Fandermole. La idea es que allí haya ferias y locales gastronómicos donde los espacios del barrio costero puedan vender su producción.

“Posicionar el Parque de la Cabecera como un nuevo polo de desarrollo urbano que promueva la cohesión social, mejore la calidad de vida de sus habitantes y potencie la actividad económica y turística de la región conformando una nueva imagen urbana de modernidad para la provincia de Santa Fe”, planteó como objetivo Paniagua en su presentación.